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El Caballo Detrás de la Leyenda

El legendario Fred Whitfield le da el crédito a este alazán castrado por haberle ayudado a ser el roper que es el día de hoy.

May 16, 2014

A veces, cuando todas las estrellas se alinean, cosas maravillosas suceden. Tal fue el caso para el castrado colorado de 1983, Sonitas Wonder (Sonitas Man-Miss By Wonder por Otoes Wonder), más cariñosamente conocido como “Moon”.

La gran trayectoria del caballo Moon comenzó en 1985 en Krum, Texas. El Dr. Andy “Doc” Currie y su esposa, Sandy, estaban buscando un obsequio para premiar a Cathy Gribbs, una empleada desde hacía muchos años en su clínica veterinaria. Y como el destino quiso que así fuera, un potro dos añero colorado con ojos grandes y oscuros y una media luna en su frente era exactamente lo que buscaban. Cathy, quien viene de una familia de rancho, tenía grandes esperanzas de que Moon se convirtiera en su próximo caballo en competencias de team-roping.

“Desde la primera vez que tiré un lazo montada en él, su instinto natural fue enterrar sus cuartos traseros, dar un paso hacia atrás y mirar a través del lazo”, comentó Cathy. “Por mucho que quería que Moon se convirtiera en mi caballo de heading, yo sabía desde el principio que su vocación sería en tie-down roping”.

Así que Cathy y Doc enviaron a Moon de vuelta a su criador Jack Newton, en Krum, TX, para que fuese entrenado en tie-down roping. Nunca se imaginaron que se había de convertir en una leyenda.

El “Gran Momento”

La primera gran victoria de Moon fue en 1990, cuando John Rothwell montó al siete añero para el título en la categoría de senior tie dow roping en el AQHA World Championship Show.

“Doc, John y yo empacamos nuestro remolque de un solo caballo y subimos a nuestro apreciado Moon y le demostramos al mundo el increíble talento que todos sabíamos que él tenía”.  “Era la persona más feliz en el planeta”.

Luego que el potencial de Moon había sido confirmado, Doc y Sandy animaron a uno de sus clientes de mucho tiempo –Fred Whitfield, un sobresaliente tie-down roper del Professional Rodeo Cowboys Association de Hockley, Texas– a que probara a Moon en varios de sus rodeos y viera cómo se llevaban.

“No fue un ajuste perfecto al principio”, comentó Fred. “Moon no era fácil de montar porque la fuerza de su parada era tan fuerte que hacía difícil que la mayoría de los lazadores se alejaran de él y lazaran al ternero. Si uno no sabía cómo utilizar su parada ventajosamente, se corría el riesgo de parecer un chango montando un yo-yo”.

A pesar de que no fue un comienzo de cuento de hadas, Fred, cuyo apodo de infancia era “Moon”, reconoció el potencial que él tenía con Moon como equipo y le compró a Cathy al entonces 8 añero castrado.

“A pesar de que para mí fue una de las cosas más difíciles de hacer, sabía que Moon había logrado su camino al éxito y juntos él y Fred iban a marcar la historia. Ambos formaban el par perfecto como anillo al dedo”.

De acuerdo con Fred, él y Moon en realidad no se reunieron hasta las finales del Rodeo Wrangler National en 1994. Ese mismo año, el dúo ganó más de USD $58,000 durante un rodeo de 10 torneos. Durante los siguientes tres años escribieron su propia página en los libros de la historia del rodeo. 

Fred montó a Moon hacia unos de los más altos galardones del rodeo, incluyendo:

  • Título Cheyenne Frontier Days tie-down roping de 1994
  • Campeonato mundial de PRCA tie-down roping de 1995
  • Campeonato mundial de PRCA tie-down roping de 1996
  • Título de Pendleton Round-Up tie-down roping de 1996
  • Título de PRCA Texas Circuit tie-down roping

Fred comenta que lo que la gente más recuerda de Moon era su forma de detenerse pero, a los ojos de Fred, la mayor ventaja del caballo era su mente.

“Muchas veces me parecía que él era más humano que caballo. Si le daba de reversa en la caja y obtenía un ternero grande y fuerte, él se paraba fuerte y realmente trabajaba la cuerda. Pero, si obtenía un ternero más chico, él se deslizaba y se paraba lentamente y lo mantenía de pie por mí. Él sabía exactamente qué era lo que yo necesitaba que hiciera. Él era mi ecualizador”, comentó Fred.

En 1997, Fred tomó a Moon y lo llevó al legendario rodeo Canadiense, el Calgary Stampede. Había llovido muy fuerte en Calgary y las condiciones de la pista se encontraban lodosas y resbalosas. A las pocas horas después, Moon no podía soportar peso en una pata trasera.

“Manejé toda la noche para llevarlo con un veterinario en Idaho”, comentó Fred. “Me indicaron que Moon se había lesionado la rodilla y tenía un largo camino de recuperación”.

Devastado, Fred dejó a Moon en Idaho por casi un mes hasta que estuviera lo suficientemente fuerte para ser trasladado de vuelta a la casa de Doc.

“Doc le dio una probabilidad de 40 por ciento de poder volver a ser un caballo de cuerda competitiva una vez más”, comentó Fred. “Le dije que hiciera lo que fuera necesario y lo mejor para Moon, porque ese caballo ya me había demostrado que era excelente y si nunca más enlazaba un ternero, aun así lo respetaría”.

Cathy comentó que una de las razones por las cuales le confió su “bebé” a Fred fue porque sabía que él siempre trataba a sus caballos como reyes.  Para el NFR del 1997, Moon estaba casi listo para regresar a trabajar y Cathy recuerda que Fred le preguntó al doctor qué pensaba él.

“Doc nos comentó que podíamos  arreglar el problema temporalmente, pero si lo hiciéramos podría ser la última vez que Moon compitiera en un evento”, comentó Cathy. “Fred dijo, ‘Si eso es lo que usted piensa, montaré otro caballo. No es lo que yo quiero, pero lo que sea mejor para Moon’. No hay muchos lazadores profesionales antes y actualmente que estén dispuestos a poner en peligro su título mundial simplemente por hacer lo que es mejor para su caballo”.

Pero el hacer lo correcto siempre tiene su recompensa; Fred estableció un record promedio de 84 segundos en 10 corridas en la NFR.

De Nuevo en el Camino

Casi un año después de la lesión, Moon estaba completamente recuperado y regresó a los caminos de rodeo, Sin embargo, Fred sabía que las corridas de Moon estaban limitadas y lo usaba con moderación para preservarlo.

“Más vale que me crean que cuando todo estaba en la línea y las grandes bolsas de premio estaban ahí, yo montaba a Moon”, comentó.

Moon, junto con los otros caballos de Fred, le ayudaron a continuar y ganar honores y algunos de los eventos más importantes del rodeo. En 1999, Fred se convirtió en el primer y único afroamericano en llevarse a casa el título del vaquero PRCA all-around. Ese mismo año, Fred también se llevó el título de PRCA tie-down roping, el promedio NFR tie-down roping y el vaquero del Texas Circuit all-around y títulos de tie-down roping.

En el 2000, Fred ganó otro título del PRCA tie-down roping, así como varias victorias importantes en los rodeos calificadores, incluyendo Cheyenne Frontier Days.

“Moon seguía siendo mi caballo principal, pero estaba envejeciendo y después de que se lesionó una vez más, en 1999, sabía que su carrera estaba llegando a su fin”, comentó Fred.

Pasturas Verdes

Durante la NFR del 2001, Moon le hizo saber a Fred que ya estaba listo para pasar a un estilo de vida más lento.

“Una noche le subieron a la música y Moon, quien nunca se exaltaba con nada, corrió hacia la cuerda y casi me enredaba a medida que trataba de enlazar al ternero”, comentó Fred. “Esa fue la primera vez que ese caballo no me dio el 100 por ciento”.

Siendo un caballista primero y campeón mundial después, Fred manejó durante la noche directamente después de la NFR hacia Hempstead, Texas, donde Doc y Cathy vivían.

“Nos llamó cuando venía rumbo a casa y nos dijo que iba a pasar por aquí y quería reunirse con nosotros”, comentó Cathy. “Cuando llegó a la clínica, nos comentó que él pensaba que ya era tiempo de retirar a Moon. No había un ojo seco en ese cuarto”.

Moon tenía su sustento más que ganado y se merecía pasar el resto de sus días con Cathy, pastoreando los verdes prados y disfrutando de la buena vida.

“Moon había sido muy bueno conmigo y no quería que se retirara sin ser nada más que lo mejor. Le tenía mucho respeto a ese caballo para empujarlo más allá de sus límites”, comentó Fred.

No Hay Reemplazo

“Después de que Moon se retiró fue difícil montar a otros caballos y no compararlos con él. Siempre estaba buscando a quien sería el siguiente Moon y siempre quedaba defraudado”, comentó Fred. “Realmente me atrasó en mis competencias de lazo hasta que por fin tuve que aceptar que nunca habría otro caballo como Moon”.

A pesar de tratar de encontrar un nuevo caballo para montar, Fred continuó dominando el mundo de competencia de tie-down roping.  Después de ganar dos campeonatos mundiales adicionales en el campeonato mundial de PRCA en el 2002 y en el 2005, Fred aumentó sus hebillas de oro de la PRCA a ocho. 

“Nunca dejé de desear estar con Moon, pero me di cuenta que si quería continuar teniendo éxito, tenía que comenzar a apreciar a mis otros caballos por lo que ellos eran y no pedirles que fueran como Moon”, dijo Fred.

Cuando Llueve, Llueve a Cántaros

La suerte no estaba en las cartas de Fred durante la temporada del NRF en el 2006. Compitió en 10 rondas con un músculo rotatorio desgarrado en su hombro derecho y espolones óseos en su cuello. Aunque se las arregló para colocar en tres de las 10 rondas, su rendimiento no estuvo en el nivel alto y excepcional de acuerdo con sus estándares.

Pero el dolor de la competencia con las lesiones que traía no se comparaba con el dolor que Fred experimentó después de que la NFR terminara. El 4 de diciembre del 2006, Moon estaba jugando en las pasturas y se cayó y se quebró la cadera y lo tuvieron que sacrificar.

“Decidimos esperarnos hasta que la NFR terminara para decírselo a Fred. Ya tenía bastante con la lucha en la competencia y no necesitaba que le agregáramos aún más con esto”, dijo Cathy.

El día después de la décima ronda, le dimos la noticia a Fred.

“Fue el peor día de mi vida”, comentó Fred.

Recordándolo con Cariño

Cathy nos comentó que ella y Fred ni siquiera se podían mirar el uno al otro por mucho tiempo sin tener ganas de llorar.

“Fui muy afortunada de tener ese caballo y estuve muy emocionada de haber podido compartirlo con Fred. Fue un honor entre amigos”, comentó Cathy. “Doc una vez me dijo que Moon era único y que ‘los caballos no son como los plátanos, no vienen en racimos’. Él tenía razón”.

El talento innegable de Fred hubiera sido fructuoso aun si las estrellas no se hubieran alineado y Moon no hubiese cruzado su camino. Pero, ¿hubiera ganado 8 hebillas de oro? Él no lo cree así.

“Yo no estaría donde estoy el día de hoy si no fuera por Moon. Ese caballo me convirtió en lo que soy. Ha habido muchos caballos de terneros y hay muchos más por venir, pero en mi corazón, Moon siempre será el mejor”.