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Cascos Topinos

En los equinos, esta condición tiene varias causas y efectos.

February 15, 2013

Club Feet

Explicar la condición equina comúnmente conocida como casco topino, también conocida como cascos encastillados, síndrome de bailarina o sencillamente por su nombre común en inglés “Club Foot”, es como meterse en aguas ligeramente turbias.

Su nombre es algo engañoso. Sus causas no están claramente definidas. Algunos investigadores hacen énfasis en su componente genético impreciso, otros lo atribuyen a causas ambientales. Algunos lo describen (no sin razón) como si su caballo favorito anduviera paseando, calzando zapatos de tacón de aguja.

Con la ayuda de Don Topliff, profesor de la West Texas A&M en Canyon, Texas, y juez acreditado de la AQHA, buscaremos aclarar las aguas analizando la condición, cuáles son las causas que se cree la ocasionan y describiremos qué se puede hacer para mitigar su impacto negativo.

¿Qué es el Casco Topino?
“Debemos pensar en nuestros caballos como bilateralmente simétricos, no bilateralmente idénticos”, dice Don. “Por ejemplo, si coloca una fotografía del lado izquierdo de su cara sobre una fotografía del lado derecho, no es exacta (sino simétrica)”.

“Es igual con los cuerpos de nuestros caballos: una pequeña diferencia en los ángulos de sus cascos delanteros no es preocupante”, continúa. “Sin embargo, en el caso de un casco topino, el casco afectado aparecerá significativamente más vertical. El Dr. James Rooney prefería utilizar el término stelzfuss, literalmente, pata de zanco.”.

El fallecido veterinario Dr. Rooney fue autor y muy reconocido experto en el tema de cojera equina, así como Director del respetado Gluck Equine Research Center de la University of Kentucky. De acuerdo con el Dr. Rooney, es incorrecto describir la condición como una contracción del tendón flexor profundo, como se hace comúnmente, porque los tendones técnicamente no se contraen y relajan de la manera en que lo hacen los músculos, sino que se encojen. La frase común “tendones contraídos” se utiliza con frecuencia para describir un encogimiento del tendón o, en algunos casos, donde el hueso crece más rápido que el tendón.

El casco topino equino resulta cuando los tendones en la parte trasera de la extremidad del caballo se encojen, ocasionando un tirón constante hacia arriba donde éstos se conectan con el hueso tejuelo y estructura del talón. Ocasiona que el talón pierda contacto con el suelo y el caballo aparentará estar caminando sobre las puntas de los cascos. Cuando esto sucede, el hueso tejuelo y falanges comienzan a desalinearse dentro del casco. También puede ocasionar una disminución en el flujo sanguíneo del pie, que resulta en plantas delgadas propensas a los abscesos.

Hay varios niveles de casco topino: Generalmente, entre más vertical el ángulo, más grave el casco topino. El rango normal del ángulo del casco es de 50 a 55 grados, mientras que el casco topino puede llevar un ángulo mayor a los 60 grados.

“El casco topino equino tiene varias características que lo distinguen”, dice Don.  “Cuando el ángulo de un casco es de 3 a 5 grados mayor que el ángulo del otro casco, comenzamos a preocuparnos. Además de un talón que no toca el suelo, puede haber una apariencia cóncava y la protuberancia de la banda coronaria”.

Se requiere una radiografía para un diagnóstico correcto. Una radiografía lateral de la extremidad le indicará a su veterinario qué tan desalineado está el hueso tejuelo de la segunda falange distal y les ayudará, a su veterinario y a su herrador, a manejar la condición”.

Es interesante que la investigación del Dr. Rooney haya revelado que generalmente es un problema unilateral y el 70 u 80 por ciento del tiempo impacta el casco delantero derecho. 

Desafortunadamente, no existe un método reconocido universalmente para clasificar la gravedad del casco topino. Si el caballo tiene un casco con un ángulo de 3 a 5 grados mayor que el del casco opuesto, se considera un casco topino relativamente ligero. Una diferencia mayor complica el tratamiento e incrementa el impacto a futuro del rendimiento de tu caballo.

¿Cómo sucede?
Las razones por las cuales se desarrolla el casco topino no se entienden por completo.

“Sabemos que es un problema de muchos factores”, explica Don. “Y si bien aparentemente existe una predisposición genética en algunas líneas, no tenemos evidencia científica que apoye esa observación”.

“Sí creemos que influyen factores ambientales. Por ejemplo, si un potrillo crece muy rápidamente o se mantiene estabulado desde muy temprana edad con cama blanda y pocos estímulos a sus cascos, es invitar problemas. O si un caballo tiene exceso de peso, puede empeorar un problema existente”.

El casco topino clásico se desarrolla en potrillos de menos de 6 meses de edad que sufrieron dolor o herida en sus cascos o placas de crecimiento. Debido a la incomodidad, apoyan más su peso del lado opuesto. Esta falta de uso desata un encogimiento del tendón del lado lesionado y lleva al casco topino.

“Es raro que se desarrolle un casco topino en un caballo de esqueleto maduro, de más de 3 años de edad”, dice Don, “aunque algunos casos leves pueden pasar desapercibidos hasta más adelante o un caballo mayor puede desarrollar un casco topino como resultado de alguna otra cojera crónica”.

Don tuvo una experiencia informativa con los caballos de un cliente. Durante varios años apoyó el desarrollo de un programa de cría de caballos de rendimiento de alto nivel. Los resultados de una alimentación balanceada y buena condición corporal habían sido muy positivos.

Un año le sorprendió recibir una llamada del rancho con respecto a un incremento repentino de problemas estructurales en los caballos jóvenes del rancho.

“Fui al rancho y descubrí que se había dado un gran cambio en la rutina de las yeguas y sus crías y les estaba ocasionando problemas en las extremidades”, recuerda. “En lugar de vivir afuera en grandes praderas (las yeguas y potrillos) se traían a caballerizas antes de las 4 p.m. y ahí permanecían hasta las 10 a.m. del día siguiente. Solamente estaban sueltos seis horas”.

¿Por qué?  Le informaron a Don que el nuevo administrador del rancho temía que los potrillos fueran atacados por coyotes durante la noche.

“A la mañana siguiente vi a los potrillos que habían estado encerrados durante 18 horas salir corriendo del establo”, dice. “¡Saltaban, reparaban y retozaban como locos! ¿Cómo no iban a estar inflamadas y adoloridas sus placas de crecimiento? Y cuando una extremidad está adolorida, el potrillo apoyará más peso del otro lado, lo que puede iniciar la progresión al casco topino”.

“Este resultado fue culpa del hombre”, concluye Don. “Si los potrillos hubieran permanecido afuera, la cantidad e intensidad de su jugueteo hubiera sido menor.  Generalmente, los problemas de desarrollo en caballos criados afuera sobre suelo duro, son mucho menos frecuentes que en los de los caballos que permanecen estabulados”.

Qué Hacer
El casco topino se puede manejar exitosamente con un esfuerzo en conjunto del propietario, veterinario y herrador. Es especialmente cierto si el esfuerzo comienza antes de que ocurran daños y cojera irreversibles.

El diagnóstico por medio de una radiografía revelará la gravedad del desfasamiento de los huesos. A diferencia de la laminitis, que ocasiona una rotación del hueso tejuelo y su desprendimiento de la superficie interior del casco, en el caso del casco topino, el hueso tejuelo y la superficie interior del casco se mantienen alineados; el ángulo de todo el pie se vuelve más vertical.

“En el mejor de los casos –un caso ligero, detectado temprano–, un cuidado correcto puede tener un impacto importante”, dice Don. “Los caballos se adaptan bien y con un recorte o herraje adecuado, un caso ligero se puede tratar sin cirugía”.

También hace hincapié en la importancia de consultar a un veterinario y a un herrador que cuenten con experiencia con el manejo exitoso de la condición, porque el manejo incorrecto puede empeorar la situación.

Para casos más graves generalmente se recomienda cirugía de tendón. El procedimiento generalmente se realiza con anestesia local y el caballo de pie. Se re-seccionan el tendón flexor profundo y el ligamento frenador distal, alargándolos y bajando el talón. Después de la cirugía, al paciente se le da reposo estabulado, ejercitándolo a mano de acuerdo a las indicaciones médicas. En promedio, la recuperación completa lleva de cinco a seis meses. El veterinario y herrador deben ser consultados de cerca y con frecuencia con respecto a los avances y el tratamiento.

También existen técnicas de herraje más avanzadas que en ocasiones pueden sustituir la cirugía, incluyendo cuñas bajo los talones, que den apoyo al talón elevado. Dependiendo de la gravedad del caso y lo diligente de sus cuidadores, esta técnica presenta varios niveles de éxito.

Con todos los caballos que padecen de casco topino, el cuidado regular de parte del herrador es esencial para mantener consistentes la longitud de las lumbres y el ángulo del casco.

El propietario siempre debe darle seguimiento con veterinario, a fin de verificar el éxito del remedio. Un dolor leve mientras el caballo está en movimiento o hematomas en las plantas del casco (que pueden ser más delgadas debido a una disminución en el flujo sanguíneo) son motivo de preocupación y pueden requerir de un cambio en el tratamiento.

Como con cualquier reto médico, todo caso de casco topino es único. El mejor tratamiento es el que formulen especialmente para su caballo los profesionales con experiencia y el que se mantenga minuciosamente durante el transcurso de la vida de su caballo.